Ritmo es una herramienta para entrenar el sentido del ritmo. El flujo básico es simple: elegís un patrón o nivel, lo escuchás con el botón Play, y después marcás los tiempos con la Barra espaciadora mientras suena (o en silencio). Al terminar, el diagnóstico te muestra qué tan preciso estuvo tu ritmo.
La pantalla tiene dos secciones principales:
El panel izquierdo te da dos formas de configurar el ejercicio:
Ajustás el BPM con el slider y el compás con el selector. El patrón es fijo y uniforme. Ideal para explorar libremente o calentar a un tempo determinado.
El programa genera una secuencia automática con variaciones de BPM y compás según la dificultad que elegís. Cada nivel también define cuántos compases "al aire" hay antes de empezar a contar, y qué apoyos visuales y auditivos van a estar disponibles — algunos pueden apagarse solos durante el ejercicio.
Al elegir un nivel aparece un resumen de sus características. Con el botón ¿En qué consiste? podés ver instrucciones adicionales si el nivel las tiene.
Si el nivel tiene varias posibles secuencias, el botón ↺ Otra secuencia genera una variante distinta sin cambiar el nivel.
El panel izquierdo tiene tres botones de transporte:
Podés elegir entre tres modos visuales con los botones del panel derecho:
Con el switch Sin imagen podés ocultar la visualización por completo.
El switch Sin sonido silencia el click del metrónomo. El control de Volumen ajusta la intensidad. En el panel derecho también ves los compases siguientes (Próximos) con el BPM y la indicación de accelerando o ritardando.
Mientras grabás, marcá cada tiempo con la Barra espaciadora, un clic de mouse o un toque en pantalla táctil. Si tenés el micrófono calibrado, también podés marcar con un aplauso o una nota de tu instrumento — ver pestaña Marcado.
Cada tap queda registrado en la cinta en tiempo real. En el panel inferior derecho ves las lecturas de BPM instantáneo y promedio.
Los dispositivos de audio y el teclado introducen una pequeña demora entre lo que escuchás y el momento en que tu tap queda registrado. Si tus taps aparecen sistemáticamente desplazados respecto de los beats esperados, podés corregirlo con los botones + / − del panel de taps.
Cómo calibrarlo: hacé un ejercicio, mirá la cinta de diagnóstico y fijate si tus taps están siempre corridos hacia un lado. Si están a la izquierda (tocás "antes"), aumentá la compensación; si están a la derecha (tocás "después"), reducila. El valor queda guardado para la próxima sesión.
Hay tres formas de marcar el tempo, distinguibles por el color en la cinta y en el diagnóstico:
La calibración establece los umbrales de nivel (piano y forte) y, para el modo nota, la frecuencia de referencia. Sin calibración sólo funciona el modo espacio/clic/touch.
Para calibrar accedé a Tu perfil → Calibración. Necesitás micrófono. La calibración queda guardada y se aplica automáticamente en cada sesión.
Si la calibración está activa, la cinta muestra en el margen inferior derecho del canvas qué modos están habilitados y el rango de nota admisible.
Al terminar de grabar aparece el panel de diagnóstico con tres secciones:
Con el botón ▶ Reproducir de nuevo podés volver a escuchar el patrón sin cerrar el diagnóstico.
Después de cada práctica, si querés guardar el resultado, pulsá el botón ↓ Guardar en el panel de diagnóstico. Podés ponerle una etiqueta para identificarla más adelante.
Para ver las sesiones guardadas, pulsá el botón Historial que aparece arriba a la derecha del panel de grabación. Desde ahí podés:
a Viviana Villa que introdujo la idea de ejercitar no sólo secuencias sino también entradas.
a Nicolás Chamorro que nos mostró cómo se mueve la batuta en las entradas.
A los colegas que probaron la app en sus distintas etapas y aportaron ideas, correcciones y entusiasmo.